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| JARDÍN EN EL MONTE DE ABANTOS |
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Este jardín bien podría llamarse “de las rocas” por estar construido sobre la masa granítica de la sierra escurialense y con las rocas extraídas del mismo lugar en el que se eleva la cara sur del Monte de Abantos. Diseñado con clara inspiración renacentista en el concepto arquitectónico, de importante obra civil, por sus terrazas con independientes diseños en cada zona, sus esculturas y el agua, elemento crucial, que era un punto de referencia en el proyecto |
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La grandeza de ánimo del propietario y la fuerza imaginativa del proyecto se unieron para intuir el enorme potencial del espacio con su peculiar orografía. Así, de la desnuda roca brotó un maravilloso paisaje desarrollado en estrados, pero sin la tentación de intentar someter la naturaleza; se percibe, en cambio, la intención de secundarla y de adecuarse a ella. |
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Los estanques en cascada arrullan y seducen el oído con el ruido del agua, como si de un torrente se tratara, que nace de la gran caracola de piedra sobre la que descansa la escultura de un caballo de mar. |
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